Exigimos mejores condiciones en el regreso al ciclo lectivo en la UCR

Recientemente la Rectoría de la Universidad señaló que un sector importante de trabajadores y trabajadoras de la UCR debían volver al trabajo presencial después de la semana santa, lo cual es una disposición contraria a las medidas que el propio Ministerio de Salud y la OMS han girado en torno al control de la propagación del nuevo coronavirus.

Es evidente que esas medidas están siendo tomadas dentro de la lógica que impone la UCCAEP de presionar para atacar las condiciones de las instituciones y trabajadores del sector público, posiblemente cientos de trabajadoras y trabajadores universitarios deban romper la cuarentena para ir a cumplir labores no esenciales en pleno desarrollo de la crisis de salud pública.

Incluso, esa vuelta al trabajo obliga que la mayoría de trabajadoras tercerizadas de la empresa SELIME deban salir de sus casas a realizar labores de limpieza con muy malas condiciones de salud ocupacional.

Como militantes del Partido de los Trabajadores que laboramos o estudiamos en la UCR, exigimos a la administración lo siguiente:

  1. Que se mantengan las medidas de cuarentena, en el sentido de que cada persona que está en su casa en este momento se quede ahí, y que únicamente se mantenga las oficinas administrativas que están trabajando en investigación o aportes para el combate de la pandemia, y las que abran deben ser con participación del SINDEU y SITRASEP para garantizar que esos puestos sean indispensables y además que se tomen medidas adecuadas de salud ocupacional.
  2. Se respete plenamente la convención colectiva de la Universidad incluyendo anualidades y aumentos salariales, así como los derechos laborales y la estabilidad de todas las personas que laboran como tercerizados, servicios profesionales, incluyendo estudiantes que hacen horas asistente y estudiante pagas, y personal de sodas y comedores.
  3. Garantizar todos los derechos laborales para el personal docente en condición de interinazgo, se mantengan o no los cursos que imparten.
  4. Que se inicie de inmediato el proceso para contratar a todas las personas que realizan labores tercerizadas en las planillas de la universidad.
  5. Que esta semana se defina con claridad los casos de personas estudiantes que no tienen herramientas tecnológicas o de espacio físico para continuar el semestre de forma virtual, para que la universidad dote de equipos y espacios físicos adecuados, con un aumento en los montos de la beca que les permitan alquilar un lugar adecuado, con conexión a internet y equipo, en los casos que se necesiten.
  6. Es urgente que en cada curso se abra un espacio donde docentes y estudiantes puedan definir si el curso puede continuar o no, y las medidas a tomar en relación a estos.

Universidad necesita más presupuesto para enfrentar la crisis de salud pública.

Las universidades públicas han venido sufriendo recortes a su presupuesto en los últimos años al punto que hoy tiene un presupuesto igual al de hace 5 años.

En estos momentos, debemos luchar porque se fortalezca el presupuesto universitario, para poder aportar más en materia de investigación, acción social y docencia, para enfrentar la crisis de salud actual y la profunda crisis económica y social en la que se está sumergiendo el país.

Es urgente que las universidades públicas reciban un presupuesto extraordinario para poder cerrar la brecha tecnológica entre el estudiantado, contratar más personal en las áreas que se deben fortalecer para hacer frente a la pandemia, atender la salud mental de la comunidad universitaria y extenuar las medidas de seguridad y salud.

Para eso, es urgente que se organice un movimiento donde personas trabajadoras y estudiantes exijamos la detención inmediata de los pagos de la deuda pública (que hoy significa más del 38% del presupuesto de país) y luchar por cobrar impuestos a sectores de empresarios que hoy no pagan o pagan poco, para que esos fondos se puedan dedicar a aumentar el presupuesto en sectores de educación, salud pública, vivienda, ayudas sociales, etc.

¡Que la crisis la paguen los ricos!

¡No más ataques a la educación superior pública!