25N Centroamérica: Organización y lucha para defender nuestros derechos contra la violencia capitalista

25N Centroamérica: Organización y lucha para defender nuestros derechos contra la violencia capitalista

La lucha de las mujeres trabajadoras por la igualdad de derechos a lo largo de la historia sigue siendo una tarea constante ya que a pesar del discurso oficial de los gobiernos donde aseguran que hay avances y se garantiza una vida libre de violencia hacia la mujer, la realidad es todo lo contrario.

El Salvador, Honduras y Guatemala son tres de los cinco países en América Latina en los que se registra la cifra más alta de femicidios, la cual se encuentra también entre las más altas del mundo.

La violencia machista es uno de los factores principales que obliga a mujeres, niñas y personas LGBTIQ a abandonar sus hogares en Centroamérica. La discriminación y la violencia contra las mujeres en América Latina siguen estando a la orden del día. La región es una de las más violentas para las mujeres.

La crisis económica capitalista ha profundizado la barbarie en cada país centroamericano con altos precios en los productos y servicios básicos, limitando el acceso para las familias de la clase trabajadora ya que los salarios son precarios, en Nicaragua la dictadura de Ortega-Murillo sostiene uno de los salarios más bajos de la región el cual no llega ni a los 300 dólares mensuales, siendo el sector agropecuario el más golpeado con 163 dólares aproximadamente, con jornadas laborales hasta de 10 horas diarias.

A esto se le agrega la nula posibilidad de organización por parte de los trabajadores ya que los dirigentes sindicales están cooptados por la dictadura que sostiene y protege a la gran empresa privada nacional y extranjera.

Los salarios bajos afectan directamente y en mayor escala a las madres cabezas de hogar que en su mayoría ni siquiera poseen un empleo fijo este problema y el aumento de desempleo en la región ha provocado las caravanas de migrantes hacia Estados Unidos, uno de los principales países explotadores invasores en América Latina.

Pero además de la violenta explotación laboral y el bajo acceso del derecho al trabajo las mujeres tenemos que estar bajo la lupa del Estado conservador y opresor cuando de derechos sexuales y reproductivos se habla, El Salvador es el claro ejemplo de un Estado altamente conservador y violentador en este tema encarcelando hasta por 50 años a las mujeres que sufren problemas obstétricos, y penalizando totalmente el derecho a decidir ser o no madre.

Son las mujeres pobres las que son encarceladas o mueren en los hospitales por no ser atendidas ya que incluso los doctores pueden ir a la cárcel por atender un aborto incluso si la vida de la mujer está en riesgo, en todo caso la vida de ella no importa.

¿Qué mujeres nos representan?

Nos hacen creer que las mujeres debemos de estar unidas solo por nuestro género, que debemos apoyar a las diputadas o presidentas o cualquier otra que ostenta un cargo público, y aunque el papel de la mujer en la política es fundamental debemos diferenciar nuestras verdaderas aliadas, ya que las mujeres burguesas o las que defienden y perpetúan los intereses de la clase explotadora son totalmente contrarias a las mujeres de la clase trabajadora, ya que profundizan la explotación y la opresión no sólo a otras mujeres sino también a hombres, la presidenta de Honduras Xiomara Castro, recién electa después de un proceso convulso del pueblo contra el corrupto gobierno de JOH, ha demostrado su verdadero interés por seguir manteniendo un sistema capitalista que saquea las tierras, especialmente las indígenas y se expresa en el desalojo de las familias garífunas y la detención de mujeres dirigentes de las comunidades en resistencia, estos desalojos se dan ya que las empresas necesitan esas tierras para construir sus hoteles de lujo.

Misma situación sufre Guatemala donde son los pueblos originarios quienes gracias a las políticas aprobadas en el congreso son desplazados y despojados de sus tierras y las tradiciones ancestrales como forma de aniquilar la cultura del Abya Yala (pueblo del territorio americano) de profundizar la invasión yanqui y europea para seguir vendiendo la mano de obra centroamericana al más bajo precio y asentar sus empresas en territorios sin pagar impuestos.

Esta industrialización en los países de la región la venden como desarrollo, cuando propicia el despojo de riquezas de las comunidades locales, en Costa Rica y Panamá donde la industria se encuentra en ascenso más que en los otros países, la clase trabajadora tiene que lidiar no sólo con el alto costo de los productos sino también con el elevado precio para acceder a servicios básicos como salud o educación, si tienes la suerte de tener un empleo con seguridad social, si eres inmigrante las políticas xenofóbicas evitan que obtengas atención médica, o el ministerio de trabajo y su burocracia defienden siempre al patrón negando casi siempre el derecho a la sindicalización, a la indemnización, o a los horarios y salarios dignos.

Y son las mujeres empleadas domésticas inmigrantes o del sector campesino especialmente quienes son víctimas de la nefasta labor de las instituciones gubernamentales.

Emancipación y unificación

Tenemos más de una razón tangible por la cual dejar de creer que los gobiernos burgueses que se pintan de progres solucionarán los problemas.

El empoderamiento nos limita, nosotras las trabajadoras tenemos que luchar por la emancipación de nuestra clase para combatir frontalmente la violencia machista que nos asesina diariamente, combatir el machismo en las organizaciones práctica nociva que aleja a las compañeras y disminuye la capacidad de lucha.

Es cierto que la lucha debemos de darla como clase obrera junto a nuestro compañero de clase y por ello la responsabilidad de garantizar espacios libres de acoso, violencia de todo tipo y sobre todo ser parte efectiva para que la doble jornada laboral o de cuidado de hogar que realiza la mujer deje de ser un obstáculo para que se organice.

Las burguesas no representan nuestros intereses por eso decidimos luchar por un programa de clase que nos lleve más allá de reformas, nuestra libertad e igualdad jamás estarán dentro de un sistema putrefacto o inhumano como el capitalismo con dictaduras como la de Ortega-Murillo o gobiernos totalitarios como el de Nayib Bukele.

Nuestro programa es de lucha y organización para obtener:

  • Medidas de prevención y justicia contra los feminicidios
  • Centros especiales e integrales contra la violencia machista
  • Salarios justos, a igual trabajo igual salario
  • Comedores y lavanderías públicas para no seguir oprimidas con la doble jornada laboral
  • Educación sexual y reproductiva en los centros de estudio
  • Derecho al aborto para que las mujeres trabajadoras nos mueran
  • Presupuesto para salud, educación, arte y deporte

Con nuestra lucha y resistencia seguimos recordando a las compañeras activistas Mirabal asesinadas en 1960 por la dictadura de Rafael Trujillo en Republica Dominicana, antes y ahora la lucha contra el régimen y el sistema capitalista sigue vigente porque nuestros derechos no son negociables.

¡BASTA DE VIOLENCIA MACHISTA!

¡CONTRA LA OPRESIÓN Y EXPLOTACIÓN!

¡UNIR LA LUCHAS CON EL COMPAÑERO DE CLASE!

Plataforma de la Clase Trabajadora – El Salvador

Partido Socialista de los Trabajadores – Honduras

Partido de los Trabajadores – Costa Rica

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