Comunicado del Partido de la Clase Trabajadora (PT)
8 de Marzo 2026 – Día Internacional de la Mujer Trabajadora
En Costa Rica, este 8 de marzo, las mujeres de la clase trabajadora nos encontramos en una situación crítica de falta de empleo, sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados, violencia machista y aumento de femicidios y condiciones de trabajo brutales. Tenemos una presidenta electa Laura Fernandez, lo que podría generar algunas expectativas de primera entrada por su género. Algunas personas han expresado que probablemente hable con otro tono, no sea tan agresora como Rodrigo Chaves, incluso que se solidarice con las mujeres, pero queremos colocar la necesidad de no depositar ninguna confianza en que un gobierno propatronal resolverá los problemas de las mujeres de clase trabajadora.
Para poder valorar certeramente para quién va a gobernar Laura Fernández, es necesario partir de quién financia su campaña y a qué clase social se debe. El PPSO fue el partido político que más dinero gastó, al final de la campaña gastó más de 2600 millones de colones, el doble del siguiente partido. Es un partido financiado por sectores ultra ricos que, si bien tiene un amplio apoyo popular por su discurso con tintes de antisistema y crítica a la política tradicional, sus acciones son coherentes en alinearse con los intereses de clase del gran empresariado nacional e internacional y más concretamente a las políticas imperialistas de Estados Unidos.
Laura Fernández defiende los recortes realizados por el gobierno saliente, a la educación pública, en servicios de cuido estatales, Laura defiende el debilitamiento de instituciones como el INAMU y el trabajo de ministras como Cindy Quesada quien culpabilizó a las mujeres de ser asesinadas. Laura respalda el retroceso en derechos sexuales y reproductivos de las mujeres como por ejemplo en el ataque el acceso al aborto terapéutico para salvar la salud y la vida de las mujeres o la eliminación de la educación sexual. La presidenta electa se propone construir una megacárcel en lugar de preocuparse porque la juventud de la clase obrera tenga oportunidades de educación y empleo. Y para quienes tienen empleo, su proyecto estrella son las jornadas de 12 horas (4×3) cuyo propósito es claro: reducir los salarios y poner nuestras vidas en función de las necesidades caóticas de la producción capitalista.
A Laura Fernández poco le preocupa que en las fábricas las mujeres denuncian condiciones de trabajo que ponen en peligro su salud y hasta sus embarazos, incluso dándose pérdidas por asumir tareas extenuantes. Aunque hipócritamente digan que les preocupa la caída de la natalidad, ponen primero las ganancias de la patronal que la salud de las obreras y sus embarazos o bebés en lactancia. La presidenta electa defiende públicamente a un acosador y un machista en la política, Rodrigo Chaves, mientras en los centros de trabajo imperan el acoso, los insultos y el abuso sexual con impunidad y complicidad de las empresas, sin importarle la destrucción mental y física de las trabajadoras.
Nos parece importante colocar que, si bien es importante luchar por aumentar la participación de las mujeres en política, su rol de dirigentes en los sindicatos y en general la participación plena de todos los espacios, la solución de los problemas de las mujeres trabajadoras no vendrá de una mujer que se alinea con la clase que se beneficia de nuestra explotación: la patronal. No está de nuestro lado una presidenta que gobierne desde la sumisión a los intereses del gran empresariado y del imperialismo, como promete hacerlo Laura Fernández, que se reunirá el 7 de marzo don Donald Trump, quien impulsa para Latinoamérica una agresiva estrategia de intervención política, económica y militar, orientada a controlar los recursos disponibles y ponerlos al servicio de la máquina de guerra que es Estados Unidos.
Desde el Partido de la Clase Trabajadora sostenemos que las demandas de las mujeres trabajadoras son más bien parte inseparable de las demandas del conjunto de la clase obrera y deben ser defendidas por todas las organizaciones de la clase y sin distinción de género. La clase trabajadora no puede alcanzar su emancipación si no combate de conjunto la opresión de las mujeres en todos los espacios.
Pero para que las mujeres seamos libres habrá que transformar la estructura económica capitalista que se asienta en nuestro trabajo peor pagado y gratuito en los hogares. Necesitamos cambiar la estructura de la sociedad, a una socialista, en que se utilice la riqueza producida para resolver las necesidades humanas de las mayorías, entre ellas los cuidados y el trabajo doméstico, como servicios públicos y gratuitos.
Ponemos a disposición nuestra organización, el Partido de la Clase Trabajadora, para la lucha a fondo contra todo tipo de opresión y explotación. Por la plena emancipación de las mujeres y del conjunto de la clase trabajadora. Porque no puede ser libre quien oprime a otra.
Por una Política Nacional de Empleo y un Sistema Universal de Cuidados y Servicios Domésticos
Por libertad sindical en el sector privado y organizaciones sindicales democráticas y luchadoras que tomen la causa de las mujeres.
Contra las jornadas 4×3 que expulsarán a las mujeres del empleo pago
¡Por una salida socialista para nuestra emancipación real!
