¡A retomar las calles este 8M por empleo, aborto y contra la violencia!

¡A retomar las calles este 8M por empleo, aborto y contra la violencia!

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, volveremos a tomar las calles y a conmemorar esta fecha como un día de lucha, exigiendo medidas reales ante el ataque sistemático contra nuestros derechos.  

Nuestras demandas no caben en sus urnas

La crisis del régimen político quedó en evidencia luego de que en la primera ronda electoral, el abstencionismo alcanzara el 40%. Cerca de la mitad de la población sin sentirse representadas en medio del circo electoral que evidencia una democracia al servicio de los ricos. Siguen siendo los partidos financiados por el gran capital, los que abarcan el mayor porcentaje de los votos a punta de campaña vacías y grandes despilfarros de dinero.

Y en esta contienda las mujeres seguimos perdiendo, porque aunque la nueva Asamblea Legislativa contará con una cifra histórica de representación de mujeres, eso no significa que se vaya a traducir en mejores condiciones para nosotras. El programa político con el que llegan a gobernar es un programa que refuerza la opresión y la explotación contra las mujeres y la clase trabajadora, a través de ataques a las condiciones laborales y de profundización de la pobreza. Por eso no tenemos ninguna confianza en ese espacio, que seguirá siendo dominado por representantes de los sectores empresariales.

Y aunque aún está por definirse la conformación del Poder Ejecutivo, es claro que tanto Figueres como Chaves representan un programa político al servicio de los intereses de los grandes sectores empresariales, los mismos que durante la pandemia, cargaron con toda la crisis sobre la clase trabajadora y especialmente sobre las mujeres, por eso hemos llamado a votar nulo en esta segunda ronda electoral.

Durante la contienda electoral los temas relacionados con los derechos de las mujeres fueron poco discutidos y casi invisibilizados. Los resultados de la primera ronda inclusive evidenciaron el menosprecio que hay ante las denuncias por violencia, y que estas poco o nada influyen a la hora de elegir a quienes pueden llegar a gobernar el país. Así lo evidenció la última encuesta del CIEP, donde particularmente, cuando se indagó acerca del nivel de influencia de las denuncias en la decisión de votar por los candidatos, para el 45% de las personas, la información de la denuncia de acoso sexual contra Chaves influye en “nada” en su decisión de votar por dicho candidato. Y eso ha permitido que hoy se debatan en segunda ronda un candidato que fue sancionado por acoso sexual como es el caso de Rodrigo Chaves, y otro con acusaciones de agresión contra su madre y su ex esposa como es el caso de Figueres.

Pero no creemos que ningún otro candidato hubiera representado un panorama mejor para nosotras, porque la opresión no solo se ejerce de manera individual y en el ámbito privado, se hace tangible a través de los proyectos colectivos y las posiciones políticas que impulsan estos candidatos. Ambos candidatos, con cada uno de sus planes de recortes a las políticas sociales, al presupuesto de las instituciones, de encarecimiento del costo de la vida y de ataque a los derechos laborales, atacan también las condiciones de vida de miles de mujeres y sus familias, empobreciéndolas aún más, y limitándoles su independencia económica.

De nuestra parte, desde el Partido de los Trabajadores, nos sentimos orgullosas de la participación electoral y de haber levantado un programa socialista en defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras, y lo seguiremos levantando desde las calles, en las luchas, en los centros de trabajo, acompañando la organización sindical y del movimiento de mujeres.

Son muchas las razones para salir a la calle este 8 de marzo

Con la pandemia fuimos las mujeres las más afectadas por el desempleo. Pero aun cuando ha habido un pequeño margen de recuperación en los últimos meses, continúan los problemas que veníamos arrastrando en cuanto al empleo informal, la brecha salarial y la calidad del empleo.

Según datos de la Encuesta Continua de Empleo, en el trimestre de octubre a diciembre del año anterior, la tasa de ocupación masculina fue de 63,7%, mientras que la de las mujeres se estimó en 39,7%. La población de hombres laborando creció en 82 mil, mientras que la de mujeres solo subió en 69 mil, lo que evidencia una brecha significativa.

Con la pandemia también se incrementaron las labores domésticas y de cuido, que fueron recargadas sobre las mujeres, limitando aún más las posibilidades de acceder a un empleo remunerado, por lo que se hace  urgente no solo la definición de una política específica para garantizar el empleo y la independencia económica de las mujeres, sino que debe ir acompañada  de la universalización de las labores de cuido, para que el Estado asuma  su responsabilidad y deje de ser cargado sobre nuestros hombros.   

Pero además saldremos a las calles este 8 de marzo en contra de la violencia machista. El año empezó con la terrible noticia de un abuso sexual múltiple contra una turista en la zona de Talamanca, que puso aún más en evidencia una dinámica de impunidad ante las agresiones sexuales contra las mujeres, especialmente en zonas turísticas donde los agresores aprovechan la lentitud y desidia del sistema, para seguir agrediendo a mujeres.

Y recientemente llegamos al cuarto femicidio del año, según los datos Observatorio de Género, luego de que el 4 de marzo fuera asesinada Fernanda Oviedo, quien había puesto medidas de protección contra su ex pareja desde hacía más de un año. Por su parte las familias de las víctimas de femicidio siguen luchando contra un sistema judicial que no reconoce la gravedad de los casos e impone penas sin reconocer las causas por femicidio.

Junto a esto, son miles de mujeres las que siguen denunciando hechos de violencia y solicitando medidas de protección a un sistema que no logra darles el acompañamiento, producto de los recortes que se han implementado a los programas e instituciones como el INAMU. Por eso nuestra lucha es también porque se realice una declaratoria de emergencia nacional ante la violencia machista, para que se destinen los recursos para combatirla.

Pero además este 8 de marzo salimos también a exigir el derecho a educación sexual laica, a anticonceptivos gratuitos y de calidad y al aborto legal, seguro y gratuito.

Según datos del Estado Mundial de la Población 2021 de las Naciones Unidas, miles de mujeres en 57 países en desarrollo no pueden escoger si desean tener relaciones sexuales con sus parejas, usar anticonceptivos o buscar atención de la salud y solamente el 56% de los países tienen leyes y políticas que apoyan la educación integral en sexualidad.

Y saldremos a las calles por muchas razones más, contra los planes de endeudamiento con el FMI, por una auditoría de la deuda pública, y desde ahora, en contra del nuevo gobierno que se avecina anunciando nuevos ataques.

Resistir y organizarse para enfrentar al nuevo gobierno

La iniciativa de la marcha de este 8 de marzo es motivada no solo por la fecha, la cual reivindicamos profundamente, sino también por la reacción de centenares de mujeres jóvenes que se han organizado y que han sido las primeras en reaccionar ante el proceso electoral, buscado organizarse y salir a la calle. Creemos que es ejemplar que esta generación de mujeres, se mantenga vigilante y llena de ánimo para combatir desde ya al nuevo gobierno. Pero esperamos también que la marcha no se quede sola. Hay una gran responsabilidad de los sectores sindicales que deberían estar sumándose también a esta convocatoria, haciendo también suyo este plan de lucha.

Salimos este 8 de marzo, con la fuerza de la lucha de las mujeres de Latinoamérica que están logrando grandes conquistas, llenándonos de fuerza para seguir combatiendo y enfrentando desde ya al nuevo gobierno, independientemente de quien llegue a la presidencia tras la segunda ronda electoral.

Ni Figueres ni Chaves: Por empleo, aborto y contra la violencia, ¡El 8M a las calles! 

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